España es el país europeo que más ata a los ancianos con Alzheimero demencia. Así lo señala un estudio presentado por CEOMA, la Confederación de Organizaciones de Mayores, basándose en los datos de 1.000 centros y residencias y comparando los resultados con la actividad en Europa.

El 21% de las residencias españolas inmoviliza a los mayores, mientras que en Alemania, Italia y Francia, la tasa es del 17% y en el Reino Unido del 8%. En EEUU, hay diferencias por estados. En Texas, lo aplica el 17% de los centros, mientras en Pensilvania los profesionales rara vez atan a los ancianos.

Antonio Burgueño, director técnico del programa “Desatar al anciano y al enfermo de Alzheimer’, que lleva diez años desarrollándose, sostiene que en España se abusa de la sujeción por tradición histórica y la creencia de que se les protege más a estos pacientes si se les inmoviliza.  No hay diferencias en el uso de las técnicas de sujeción entre el sector público y privado.  “En el 75% de los casos se justifica por el riesgo de que el anciano se caiga y se lesiona. Pero hay riesgos físicos y efectos secundarios en la salud mental si se prolonga la sujeción”.

¿Cuáles son los efectos físicos? “Desde atrofia muscular, a descalcificación de los huesos, obstrucción urinaria e incluso puede haber de la función mental”.

Burgueño añade que hay expertos que piensan que los efectos psicólogos pueden ser graves. “Se ha llegado a comparar el estado de estos mayores con el estrés postraumático”. El especialista sostiene que abusar de la sujeción puede rebasar la línea roja en la defensa de derechos fundamentales, como la libertad. “Se ha pensado que de esta manera se protege a estos mayores, para que no se lesionen, pero mantenerlos así durante un tiempo es una forma de destrucción”. Según explica, en la cultura geriátrica hay mitos, como que el anciano que está libre se cae y va a empeorar su estado de salud.

“PUEDEN SUFRIR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO”

El especialista anima a seguir el ejemplo de Noruega, donde los centros no aplican técnicas de sujeción: “Hemos aprendido que los profesionales que ejercen en centros donde se utilizan sujeciones como parte de la rutina están condenados a una pobreza de su práctica clínica”.

Aunque España sigue a la cabeza en Europa en el uso de estas técnicas –cinturones y arneses homologados-, se ha reducido su empleo, porque entre los profesionales de geriatría y psiquiatría va calando la idea de que se puede proteger al mayor sin necesidad de atarlo. Según Burgueño, hay una treintena de centros  que han logrado mejorar la calidad de vida de los pacientes con una asistencia alternativa.

“Queda mucho por hacer aún. Para erradicar las sujeciones hay que lograr un cambio cultural de todos los agentes implicados en la asistencia y su control, desde las familias, a profesionales, administraciones, el poder jurídico y la sociedad en general”.

Concienciar a las familias es otra tarea pendiente. “Hasta ahora, las familias se han dejado llevar por los criterios de los profesionales y se ha aplicado la sujeción de forma consentida por la desinformación”.

Blanca Clavijo, presidenta de la Asociación Nacional del  Alzheimer – AFAL-Contigo, afirma que  las familias quieren ahora implicarse en la atención de los pacientes y que se les cuide sin sujeciones.

Fuente: http://www.teinteresa.es/espana/Espana-pais-europeo-ancianos-Alzheimer_0_1040897674.html

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